Crónica del Festival más importante de Puebla

Este 7 de diciembre se celebró la edición número 5 de este festival, el cual se caracteriza por tener una amplia variedad en sus carteles, los cuales han traído desde el género urbano, hasta propuestas alternativas (cómo este año lo fue Mac DeMarco).

En esta edición del Catrina, se pudo vislumbrar un cambio notorio en la organización, ya que este año se pudo realizar el festival en el Parque Ecológico de Puebla, el cuál cuenta con muchas hectáreas de campo y que este mismo sirvió para la ejecución del Catrina, para ello se tuvo que ocupar los grandes espacios de pasto y campos de fútbol para los escenarios (como fue en el escenario Indio).

El maratón de música empezaba con bandas que van en ascenso, pero Silvana Estrada fue la primera que pudimos cubrir.

Créditos: Fernando Flores

Con su propuesta acústica y sus altos agudos en su vocalización, Silvana Estrada entabló las bases para empezar con el deleite del festival, debido a que con su media hora de show, emebelecio la tardeada con sus canciones de celebración al amor y con su cover de Amor Eterno, el público se le entregó a su gran voz y su guitarra.

Conforme el solo se ponía y la música seguía sonando, tuvimos la dicha de escuchar a una de las bandas que más trabajo en México este año Los Mesoneros.

Créditos: Fernando Flores

Con su música cautivaron a los asistentes del escenario menos glamoroso del Festival (Escenario Takis), Rebasando la capacidad estimada de gente que los quería escuchar y siendo la gran sorpresa de la programación vespertina que dejó al público de Puebla con un gran sabor de oído, ya que Los Mesoneros, son fieles a su estilo de Garage Rock que tiene su buen público fiel, pero que se podría esperar a que lleguen a ser una importante banda en años posteriores.

El sol se iba ocultando y así mismo la gente iba tomando posición a los escenarios para poder escuchar años cerradores del mismo, lo cuál se pudo esclarecer cuando Ed Maverick empezó a sonar su guitarra y comentó:

“…Que no importa si estaban ahí por demás bandas, lo que le importaba era que estaban ahí escuchando su música…”

Créditos: Fernando Flores

Conforme la luna asomaba su cara en el cuarto menguante, el Catrina se iba vistiendo con sus mejores galas y cuando La Casa Azúl terminaba sus últimos acordes, Rey Pila comenzaba con su espectacular sonido que los hizo abrir a una de las bandas más emblemático del gótico (The Cure), respondiendo a las expectativas, sonando con sus guitarras y sintetizadores, marcando la pauta de que son una banda que se tiene que tener en la órbita en un futuro cercano.

Créditos: Fernando Flores

Pero antes de que concluyera su presentación, en el escenario Popland ya se podía escuchar el ruido y la enorme batería de Moderatto que llevó su Glam Rock, en un máximo exponencial y denotando el porque son una de las bandas más entregadas a su público (como pudieron notarlo en nuestra historia de Instagram).

Créditos: Roberto Medina

Con la fortuna de escuchar y experimentar la mejor versión de la banda, con un Jay de la Cueva entregado a sus fans y dándole la oportunidad a uno de sus fans para tocar uno de sus mayores éxitos “Ya lo veía venir”, el cuál al hacerlo de óptima forma, la banda decidió regalarle la guitarra con la que ayudó a la banda a cerrar su espectáculo.

Entre las bandas empalmadas, Karol G y Enjambre dieron sus respectivos shows en la diversidad que ofrecía al festival, ya que su distinta música, demostró que el festival no anduvo a medias tintas con sus ganas de satisfacer a un amplió mercado.

Créditos: Roberto Medina

Por su parte, Karol G emocionó al público más joven del festival, debido a su gran éxito en las top charts y a su flow, que demostró tener un increíble show y también que no quiere quedarse solo con los Beats básicos del reggeatón, también busca ampliar su sonido con guitarras y mezclas de electro.

Créditos: Fernando Flores

Enjambre, al ser una banda ya consolidada cumplió con las expectativas de sus fans y con el público que sabe cuál es la movida del sonido de la banda, sin arriesgarse con el setlist, regaló una noche inolvidable para los asistentes.

Todo llegaba a su punto máximo en emociones y la música alternaba su frecuencia con el frío, mismo que llevó a Mac DeMarco a dar su presentación, con el cálido ritmo de sus acordes y dándole un respiro de música alternativa a la audiencia, que bien pudo disfrutar del show sentado y preparándose para el cierre masivo que el festival demandaba.

Créditos: Fernando Flores

Sin detenerse, la audiencia se dió cita de forma inmediata a disfrutar a los primeros headliners, Los Hombres G, quienes sacudieron el cansancio del maratónico día, para consecuentemente hacer bailar con su rock a la audiencia, quienes esperaban sus canciones más emblemáticas y que puso la temperatura al máximo, para contribuir con la agenda de que la diversidad estaba marcada, postulando el Rock ochentero que recuerda los mejores días de juventud de varios asistentes.

Créditos: Fernando Flores

La noche cayó y las horas pasaron, Flaming Lips encendía el escenario Catrina, con su música alegre y sus tonadas vislumbraban el mejor sonido posible para poder bailar una vez más, aunque los pies no aguantaban, la efervescente energía que hizo quitar el cansancio, siendo la sorpresa de la noche, debido a sus visuales y sus globos enormes, hicieron que el público se preparará para cerrar el festival con su enérgico setlist.

Créditos: Fernando Flores

La velada traicionaba a las piernas y el frío daba la tónica para salir del festival para reposar, pero Cártel de Santa, nos hizo esperar. Con rítmicas y líricas, reconoció el adiestramiento del público poblano, enérgico de cerrar con el rap de Babo, quien demostró el porque cerró el festival.

Créditos: Fernando Flores

Para la dicha del público, Cártel se siguió más del tiempo que se le estipuló, pero para desgracia de protección civil, la contingencia de gente no se podía quedar más tiempo por seguridad, entonces en la última tonada, se le cortó el audio de forma abrupta, pero con la exigencia del público, Babo dió la última canción y reclamando qué el no quería irse y aunque el cansancio se esclareció, el tiempo había terminado y El Festival Catrina había terminado, dejando al presente con ganas de otra edición inolvidable.